Los jainíes, miembros de una secta religiosa originaria de la India, tenían formas muy curiosas de suicidarse: se cortaban trozos de su propia carne y se los ofrecían a las aves de rapiña. Pero su variante preferida era morir de inanición. Estas y otras practicas de autosacrificio se recomendaban en textos sagrados de los siglos XIII al XVII.
Algunas clínicas japonesas están especializadas en devolver la virginidad a las mujeres mediante una sencilla y barata operación quirúrgica.
En algunas culturas de la antigüedad se solía enterrar a personas vivas en los cimientos de las futuras construcciones, para proteger al edificio de posibles infortunios. Cuentan que, cuando fue levantada la ciudad de Tavoy, en el sur de Birmania, colocaron un delincuente en el hoyo de cada poste, para alejar a los malos espíritus. Este rito también fue utilizado por los druidas (sacerdotes celtas).
Fumar marihuana era un pasatiempo bastante común en las reuniones sociales de la antigua Roma.
Entre los tre-ba del Tíbet, todos los hijos del mismo padre compartían una única esposa. Así que solo celebraban una boda por familia en cada generación. También era común ofrecer la esposa para que pasara la noche con las visitas masculinas.
Una especie de esponja, llamada esponja roja, puede ser empujada a través de una tela de modo que sea despedazada en miles de trozos minúsculos. El animal no muere, sino que todos los pedazos se reúnen hasta que la esponja vuelve a su estado original completo y sigue viviendo.
Los lagartos y los ancianos tienen algo en común, cuando menos auditivamente. Solo pueden oír notas de hasta 4.000 vibraciones por segundo.
Aunque el caimán puede cerrar sus mandíbulas con fuerza suficiente como para romper el brazo de una persona, los musculos que las abren son tan débiles, que un hombre puede mantener cerrada la boca de un lagarto adulto solamente con una mano.
Elefantes, leones y camellos vagaban por Alaska hace 12.000 años.
En Gurnee, Illinois, EEUU, está específicamente prohibido que una mujer que cuse en una balanza mas de 100 kilos monte a caballo vistiendo Shots.
Los espartanos comenzaban el servicio militar a los siete años, si parecian saludables. Si no, eran abandonados a su suerte y generalmente morian de hambre.
Amsterdam puede ser una bella ciudad, pero está hecha pedazos. La forman 90 islas unidas por 400 puentes.
Aunque un caimán puede cerrar sus mandibulas con fuerza suficiente como para romper el brazo de una persona, los musculos que las abren son tan debiles, que un hombre puede mantener cerrada la boca de un lagarto adulto solamente con una mano.
Las mujeres de Nápoles salían desnudas a la azotea de sus casas, con la esperanza de que la Luna les hiciera aumentar el tamaño de los senos.
Las mujeres de los indios Pies Negros, originarios de la actual región canadiense de Edmonton, mostraban su luto por un familiar fallecido cortandose el pelo muy corto. Siel fallecido era el marido o un hijo varon, no sólo se cortaban el pelo, sino también una o mas falanges de los dedos, y se desgarraban la piel de las pantorrillas.
Una receta de belleza recogida en el Anagaranga, famoso libro erótico hindú, recomienda a las mujeres que se pinten el rostro con cenizas procedentes de piras funerarias, recogidas dentro de un cráneo humano.
El vello corporal se considera tan obceno en Japón que, incluso en las revistas eróticas, el del pubis se tapa con un rectangulo negro.
En la corte de Luis XV de Francia, se creó la figura del portacorbatas, un criado cuyo único cometido era abrocharle y desabrocharle la corbata al rey.
Fuente
martes, 20 de noviembre de 2007
Historias raras pero verdaderas
en
3:56 a. m.
Etiquetas:
Curiosidades
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